¡Bienvenidos/as a "Jugando con fuego"!

Lo principal, advertiros que este fic contiene temas sensibles, aunque ya deberíais saberlo
si le habéis dado a "continuar" cuando os saltó la advertencia de contenido adulto.
Como podéis observar este fic es muy distinto a los anteriores,
aunque cumple con algunas semejanzas como que no diré el nombre de la protagonista
para que podáis introduciros de lleno en la historia, que procuraré que solo narre
la protagonista (a no ser que haga algún capítulo especial), etc.
Gracias por leer, ¡y a disfrutar de la historia!

sábado, 5 de julio de 2014

Prólogo:

     Comienzo a escuchar un leve sonido. Los gorriones están entonando su canción mañanera. Una luz se posa sobre mi rostro, haciéndose cada vez más insoportable y, por si fuera poco, un terrible dolor de cabeza me golpea repentinamente. El canturreo de los pájaros comienza a ser más molesto por momentos. Aun así no pienso moverme. Estoy completamente agotada, además de que sería incapaz de abrir los ojos aunque quisiera.

     Me acurruco un poco y esta vez me doy cuenta de que estoy abrazada a algo... En cuanto soy consciente de lo que es, abro los ojos como platos, importándome bien poco lo exhausta que me encontraba hace tan solo unos segundos. ¿Qué hago durmiendo abrazada a un tío? ¿Quién..? Por instinto, alzo el rostro y me topo con un rostro conocido. No. Por dios, dime que no. Por favor dime que no es lo que parece... Me quedo observando el rostro dormido y sereno de Castiel, queriendo y rogando que el hecho de que estemos en la misma cama, desnudos y totalmente pegados al otro no sea cierto. Mis mejillas no pueden estar más rojas en este momento.

     ¿Cómo hemos llegado a esta situación?

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